El método bumping nació como una práctica profesional entre el gremio de cerrajeros, pero poco a poco se ha extendido entre organizaciones de delincuentes, hasta popularizar su uso casi por completo. No es difícil encontrar en internet tutoriales para aprender a realizar el bumping o plataformas comerciales que ofertan las llamadas “llaves de golpe”. Hoy, el sector de la cerrajería lidera la lucha contra esta práctica ideando sistemas cada vez más sofisticados que impidan la manipulación de las cerraduras.

El bumping es una técnica muy sencilla que consiste en introducir una llave cualquiera en la cerradura, golpearla hasta hacer saltar los cilindros del cilindro y poder realizar el giro de apertura. Tal es la extensión de esta práctica que con el paso del tiempo se han creado llaves que facilitan este método, son las conocidas como llaves de golpe. Según los datos del sector cerrajero, el 90% de las cerraduras son vulnerables al bumping, por lo que es muy probable que tu puerta pueda ser forzada en menos de 25 segundos.

Sistemas de cerraduras anti-bumping

Al contrario de lo que solemos pensar, la seguridad no se basa únicamente en si tenemos una puerta blindada o no, ya que el sistema del cilindro juega un papel fundamental. Actualmente, el 80% de las cerraduras están obsoletas y es que, aunque la hayamos cambiado recientemente, algunas cerraduras de calidad media son incluso menos resistentes al bumping que las más antiguas.

cilindro antibumping

En los últimos años, el aprendizaje a través de la experiencia y las nuevas tecnologías han permitido desarrollar nuevos sistemas de cerramiento más seguros, por lo que frenar la práctica del bumping es muy sencillo. El mecanismo interior se retuerce, se estropea, y habrá que cambiar todo el sistema de cierre, pero en ningún caso permite su extracción o manipulación. El cilindro antibumping está reforzado o realizado íntegramente en acero, un material de alta resistencia y dureza que impide su manipulación.

Problemas con los cilindros convencionales

Como hemos visto, el cilindro antibumping cubre muchas de las carencias de las cerraduras convencionales, eliminando al máximo las posibilidades de manipulación.

Pero además de una cuestión de seguridad, los cilindros normales que son víctimas del bumping acarrean consigo otras consecuencias. Es el caso de los partes a las aseguradoras, que siempre intentaran evitar la cobertura. Esta depurada técnica, una vez puesta en práctica, no deja ningún tipo de rastro, y el propietario podrá volver hacer uso de su cerradura como si nada hubiera pasado, una situación que complica la demostración a tu seguro del hogar de que una cerradura ha sido forzada, por lo que el cambio y la instalación del nuevo mecanismo de cierre correrá de tu cuenta.

Instalación profesional

Para que los sistemas de cerramientos de seguridad cumplan su función y no dejen ni una sola oportunidad a los delincuentes, deben contar con una instalación profesional por parte de un cerrajero cualificado que conozca el producto con el que está trabajando.

Además, existen multitud de marcas que trabajan con diferentes tipos de cilindro antibumping. Entre las más trabajadas, Keso, Kaba o Mauer, pero existe un abanico muy amplio de posibilidades que, dependiendo de las características de la puerta, unas se adaptarán mejor que otras a tus necesidades.

En i-cerrajeros estamos especializados en este tipo de trabajos y nuestros profesionales realizan su servicio con prácticas avaladas por las principales asociaciones de cerrajeros, plataformas de consumidores y administraciones públicas. ¡Pídenos presupuesto sin compromiso!

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